No siempre todo es de color de rosa. A veces se tuerce y el rosa se vuelve gris, más gris y, al final, negro.Y, cuando esto sucede, mejor será recordar que hemos hecho mal para que no vuelva a sucedes porque, las heridas, como el miedo, son algo que duran por mucho tiempo.
El miedo. Ese gran amigo de la oscuridad, pero también de los días de luz. Esos días en los que todo es perfecto, la comida es perfecta, el bar es perfecto, la gente es perfecta, él/ella es perfecto... Y, de repente, todo se mete dentro de una espiral de complicaciones y no puedes salir.
Esos momentos, esas situaciones que tanto nos incomodan, que nos hacen daño y nos marcan para mucho tiempo, son las que construyen los cimientos de nuestras vidas. Y con ellos andaremos mas de la mitad de nuestro camino.
Pero, a veces, esos cimientos se construyen mas duros de lo necesario. Una derrota tras otra; una pérdida detrás de otra; mas de mil equivocaciones... Y te construyes tal fachada que ni el castillo del Rey Arturo.
Esa fachada impenetrable, esa coraza que nos protege de cualquier dolor, de cualquier malentendido. Esa coraza que, en verdad, nos hace ser quienes no somos. Somos buenos por naturaleza pues, ¿por qué se necesita un caparazón que muestre al mundo tal insensibilidad?
Todos lo hemos hecho alguna vez: disfrazarnos de guerreros con alma de mariposa.
Pero todo portón de todo castillo tiene su vulnerabilidad, ¿por qué negarlo, no?
Siempre queda una brecha por la que un soldado del bando contrario intentará burlar tu guardia... Y, ¿sabes sus intenciones? Me explico.
Ves llegar un caballero oscuro, cierras la puerta, tu coraza se ciñe a tu cuerpo. Pero ¿Qué pasa cuándo no es tan oscuro? ¿Sabes en qué piensa? ¿Qué quiere?
Para ello deberás abrir la puerta, dejarle cruzar el foso y recibirle con preocupación, pero con ansia de saber sus intenciones.
Bien pues, en la vida, lo mismo. Nos podemos hacer la coraza que queramos, encerrarnos dentro de un castillo, decir NO, NO y mas NO. Que eso no es para ti, no va contigo y NO lo quieres.
¿Cuándo has decidido ser infranqueable? ¿Sabes que es un guerrero malo? Igual viene en son de paz, quién sabe, descúbrelo, ábrete, rompe esa coraza que te impide ver la vida tal y como viene y, luego, juzga.
Si. Te vienen a la cabeza todo el daño anterior, el porqué de tu fachada tan dura y te cuesta quitarte el disfraz de batalla y ponerte el de "puede que hoy sea mi día, voy a intentarlo".
Inténtalo. Por una vez, deja salir el alma de mariposa. Deja volar tus verdaderos sentimientos y relájate. Levanta la cabeza, huele el viento y piensa "hoy me enfrento a mis miedos". Porqué es él... El miedo es el que nos oculta detrás de una pared gris y sin sentido. El miedo que alguien o algo nos ha provocado. Pero vamos a aprender la lección:
NO todos somos iguales y, por supuesto, DÉJATE QUERER...
(22/01/12, A.Moreno... True Story)
PD: HAZ LO QUE DIGA, no lo que haga yo...
Te juro que no puedo más pero me da igual, solo me dura un segundo. Luego vuelves a atacar, y me pides paz y me creo el rey del mundo.
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