martes, 12 de julio de 2011

Cobarde

[..] Hay que definir demasiados términos para sobrevivir. Amistad, difícil, amor, tristeza, contratiempo... bah! Son demasiados. Y aun más, sabiendo lo que cuesta conseguirlos. Son como logros en un juego de videoconsola: ahora tienes el poder de ser feliz, pero luego te despeñas por cualquier barandilla. Fuerza, valor, valentia... que pesadilla. Y, ¿reunirlos? Cuesta mas reunir el valor necesario para avanzar, que no comprender su significado y trascendencia. Cuesta conseguir la valentia necesaria como para poder avanzar con paso seguro. Confianza, si, pero en uno mismo. Y, cuanto mas te empeñas en conseguirlo, más parece que vaya a costar.
¿Enfrentarse a un situación difícil y saber, de antemano, que vas a hacer las cosas bien? Eso no existe. Miedo da pensar en avanzar y retroceder. Por eso, a veces, nos decidimos por el silencio. Silencio eterno. Una mirada baja, sombria y silencio. Y eso da pena.

Es como ese momento antes de subirte a una montaña rusa, esos microsegundos en que tu estómago te dice "vuelve a casa" y tu corazón te empuja a la vagoneta. Pero en la vida real, sueles volver a casa. Con el rabo entre las piernas y las orejas gachas.

[...] Arrepentido y enfadado. Rabioso y desdichado. [...] Y de la tristeza, ¿Qué me dices? -De esa ni hablar. Porque no hay tristeza mas grande que la que te provoca la pérdida de una parte de ti. Cuando notas que se desprende, que se aleja y no la alcanzas...cuando ves que esa parte de ti vuela, es cuando decido no hablar de tristezas. Ni de valores ni azañas, prefiero no hablar de valientes ni héroes, pues la diferencia que siento con todos ellos es la que me impulsa a decir las palabras secretas y prohibidas: ¿Dónde estás?

Mírame. [...] y, cuando no te importe, cuando vea en tu mirada que no te duele, entonces será cuando muera la parte de mi que voló.
Y, al final de todo, incluso terminaré alegrándome. Será un leve suspiro al pensar que ya no debo reunir ningun valor. [...] Aunque, si lo pienso bien, esa cobardia, ese miedo y ese valor no runido, es el que ha provocado todo.
No serás feliz. No hay principes azules, castillos o hadas madrinas. Pero confia en que todo pase. Un dia u otro, pero pasará. [...]

Y, aunque el recuerdo perdure en esa caja mágica de los secretos a la que la gente se empeña en llamar corazón, nunca llegarás a saber el final alternativo.

Fragment del mini-llibre "No dejes para mañana lo que...yas perdiste ayer, A.Moreno"

No hay comentarios:

Publicar un comentario