
...Y empezó cerrando los puños, apretando fuerte y ahogando un grito a sus adentros... Después, sin resultado, decidió, con boca pequeña, decirlo, gritarlo... Y sus palabras se perdieron en el tiempo. Harto de caminar hablando a su pecho decidió tomar aire, y gritar, gritar muy fuerte, con la boca bien abierta... Tanto, ¡que se comió el mundo en dos bocados!
(A.Moreno, 28-11-2011 -- No more nibble...)
No hay comentarios:
Publicar un comentario