...Porqué la vio y ya nunca más volvió a ser el mismo. Odiaba la idea de que siempre iba a estar allí cuando quisiese olvidar; también la idea de que sus sábanas le harían el saludo con solo ponerse el sol...
Así empezó la historia del mini libro, "No dejes para mañana.... lo que ya perdiste ayer".
[...]y, el simple hecho de pensar que, en abrir los ojos se encontraría con otros de color serpiente, le fascinaba. Era como si la más dulce pesadilla hubiese decidido, por ella misma, hacerse real.
Pero ¡Qué va! Perdía el dulce con cada palabra... Sus labios serpenteaban uno detrás de otro, NO. Tocaba sonreir, divertirse un poco más y, luego, a casa. 2 a.m, las manos en los bolsillos, pensando dirección a casa y con una sonrisa pícara. Así volvía él a casa, después de quererse poco.
Se tardaron 10 años en escribir esa triste historia de locura, lujuria y besos. Y aun no está terminada. No, porqué corre en paralelo con otro libro, uno más grande y mucho más importante. Un libro de tapa dura, nada de bolsillo.
[...]-Para cuando decida saber de que va todo esto, puede que sea tarde y ya no tenga tiempo ni para llegar a la sesión golfa. -Era lo que pensaba cada vez que cerraba los ojos para descansar de un día duro.
Pero no dormía, no. Solamente pensaba. Pensaba en las palabras que le salían sin más en cualquier momento, durante el día y la noche, a la hora de la cena o del café... No importaba el momento, solo importaba su cobardía.
-Tan cobarde soy, que me da miedo dormir por si, cuando despierte, ella ya no esté...
Y, en un par de minutos, se había quedado dormido.
Y, de aquí, "El fragmento que nunca debió ver la luz"...
Si, todo por poder explicar de dónde viene esa entrada, pues bueno, más o menos viene de ahí. De un sueño que alguien tuvo una vez, un pensamiento poco claro, mucho lápiz y mucho papel.
Y la historia no termina... Porqué, ahora, se ha vuelto a abrir. Un lápiz nuevo, pero con más espinas, espera para que se llenen de grises las hojas de un mini libro que resultó de una mañana ociosa de verano, del 2002 y no va a acabar nunca.
Y, al igual que piensa él, es odioso saber que no va a terminar nunca, que se va a repetir una y otra vez y va a estar ahí, él, con las manos en los bolsillos mirando la vida pasar sin atreverse a dar el paso que será el inicio de un universo... Solamente hay que seguir llenando las hojas de ese libro, poco a poco... Pero cansa. Cansa mucho dedicarle una vida a un libro porqué, a veces, no tienes ganas ni de verlo, ni de empuñar el lápiz que le dará vida a un par de dispares personajes sin sentido... y si, cuando levantes la cabeza y digas: hoy se cierra hasta próximo aviso... la cobardía hará, no que no lo cierres, sino que le escribas 3 páginas más...
(Historia del mini-libro "No dejes para mañana.... lo que ya perdiste ayer", Me preguntaron de dónde salió el fragmento que nunca debió ver la luz, pues de ahí)
Yo me quedaré en tu blog siempre que quieras. Besitos y visitame siempre que te apetezca
ResponderEliminarMuak
Muchas gracias! Seas bienvenida! Quédate el tiempo que te sea necesario y siempre que pueda, te estaré visitando.
ResponderEliminarUn abrazo muy fuerte :)